sábado, 14 de enero de 2017

La crisis en cadena que provocó la cancelación de la planta de Ford en México *La Granada*

Un hombre pasa frente a lo que iba a ser la planta de Ford en Villa de Reyes, México.Al mediodía el viento levanta el polvo en un enorme terreno aplanado, muy distinto al suelo agreste de los alrededores.
En el fondo hay estructuras de lo que serían dos bodegas. Las primeras instalaciones de lo que debía ser la tercera planta ensambladora de Ford en México.
Ya no más. Ahora en este parque industrial del municipio de Villa de Reyes, San Luis Potosí, en el centro del país, sólo quedan los esqueletos metálicos abandonados.
Las empresas que construían la planta se marcharon. Sólo queda una que retira su maquinaria y el material que usaría en la obra.
Un panorama muy distinto al de hace unos días, le dice a BBC Mundo Gonzalo, uno de los vigilantes del terreno.
Vigilantes de la planta de Ford en Villa de Reyes, San Luis Postosí, México.Derechos de autor de la imagenAP
Image captionAntes habían cientos de trabajadores. Ahora sólo unos cuantos vigilantes.
"Esto era un hormiguero, uno tras otro entraban y salían revolvedoras de cemento y camiones con ladrillos, vigas, cables", cuenta.
"Eran cientos de trabajadores, mucha gente venía a venderles gorditas, tacos, agua. Y ahora mire, ya se fueron todos".

Empresas en espera

El éxodo empezó el 4 de enero, un día después que la empresa automotriz anunció que cancelaba su proyecto de invertir US$1.600 millones en esta planta.
Aunque la empresa dijo que fue un asunto de negocios, analistas en México y Estados Unidos responsabilizaron también a las amenazas del presidente electo Donald Trump.
Casa de cambio en MéxicoDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionLa decisión de Ford aceleró la depreciación del peso frente al dólar.
La decisión, empero, causó una tormenta para la economía mexicana.
Algunas empresas como Fiat-Chrysler reconocieron que analizaban su permanencia en el país, mientras la depreciación del peso mexicano frente al dólar se aceleró.
En San Luis Potosí 3 compañías planeaban instalarse para proveer autopartes y material a Ford, según el secretario de Desarrollo Económico del gobierno local, Gustavo Puente.
Ahora se desconoce si mantendrán los proyectos.
Según Jaime Chalita, presidente de la sede local de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), 2 de estas empresas cancelaron sus planes.
También es incierto el destino de 14 empresas que invirtieron en la compra de terrenos o contrataron a inmobiliarias.
Urbanización en Villa de ReyesDerechos de autor de la imagenAP
Image captionMuchas otras inversiones en la zona están paralizadas o tienen un futuro incierto.
"Hubo inversiones, mucha gente se acercó a comprar tierras para construir", le dice Chalita a BBC Mundo.
"Había planes para dos o tres hoteles. Con este anuncio obviamente hay un stand bye para las empresas".
"Si ellos se van, entonces todo se acaba"
Sin embargo, el primer impacto se sintió en Villa de Reyes, donde radican 55.000 personas.
Muchas trabajan en las empresas automotrices que funcionan aquí, como General Motors (GM).
Planta de General Motors en Villa de Reyes.Derechos de autor de la imagenAP
Image captionGeneral Motors también tiene una planta en Villa de Reyes.
Desde hace unas semanas los vecinos del municipio están especialmente atentos a las noticias del mercado automotriz.
Y no les cayó nada bien la advertencia de Trump de cobrar impuestos a los autos de GM fabricados en México.
Ese es el primer eslabón en la cadena de crisis que deja la partida de Ford de la zona: el miedo a que otros sigan su ejemplo.
"Si ellos se van que Dios nos agarre confesados, entonces sí todo se acaba", le dice a BBC Mundo Ramón, otro vigilante del terreno.
Cartel dándole la bienvenida a Ford a Villa de Reyes, en San Luis Potosí.Derechos de autor de la imagenAP
Image captionEl miedo es que otros sigan el ejemplo de Ford.
"Ya dijeron que se quedan pero con Trump no se sabe. Es un Hitler en el siglo XXI", agrega.
General Motors emplea directamente a más de 2.000 vecinos de la zona.

"De un día a otro los corrieron"

En el camino de la capital de San Luis Potosí a Villa de Reyes abundan camiones con cemento, varillas o ladrillos que se juntan con otros que cargan contenedores de ferrocarril.
A unos kilómetros de la plaza central están los parques industriales Logistik y WTC II, donde se construiría la planta de Ford.
Camiones en la carretera a Villa de ReyesDerechos de autor de la imagenAP
Image captionLejos de la planta, la actividad continúa.
Aquí llegan muchos de los camiones de carga. La actividad es intensa.
Junto a la autopista que comunica el estado con Ciudad de México y por las carreteras vecinales hay decenas de trabajadores que construyen muros, cimientos o instalan cables eléctricos.
Ingenieros topógrafos anotan los datos de sus teodolitos. Soldadores unen varillas de acero para construir los pilotes de un puente vehicular.
Albañiles se improvisan como agentes de vialidad para ordenar el movimiento de camiones y automóviles.
En tal escenario pareciera que no se echa de menos a Ford. Pero no es así.
Barbería en Villa de Reyes.Derechos de autor de la imagenAP
Image captionAlgunos de los habitantes del municipio perdieron su trabajo. Otros, la esperanza de conseguirlo.
A 10 kilómetros, en el zócalo del municipio, algunos todavía no se reponen de la noticia.
"Mi nieto estaba anotado en la lista de los que iban a capacitar", le dice a BBC Mundo Queta Rodríguez, quien vive en San Vicente, una comunidad cercana a la construcción cancelada.
La señora conversa en la plaza con una vecina, Consuelo Saldívar, a quien encontró en la iglesia. Ella tampoco está tranquila.
"Mis dos hijos trabajaban en la obra, les tocó limpiar el terreno para la planta y después empezaron con los cimientos", cuenta a BBC Mundo.
"Y de un día a otro los corrieron. Ahorita están buscando chamba (empleo)".

"Trump es injusto"

A unos pasos, en el mercado, Irma Castillo Segura, dueña de un restaurante pequeño, está muy enojada.
"Nos va a perjudicar demasiado, se van muchos empleos y los comerciantes vivimos de la gente que trabaja", le dice a BBC Mundo.
Irma ReyesDerechos de autor de la imagenALBERTO NÁJAR/BBC MUNDO
Image captionIrma Reyes está convencida de que todos en el pueblo van a salir perdiendo.
"Aquí en la cabecera municipal a lo mejor no se ve tanto, pero en las comunidades sí, allí la gente tenía mucha esperanza", dice.
"Trump es injusto, debería entender que los mexicanos son mejores trabajadores que los gringos", protesta.
El comercio local es otro de los eslabones de la cadena de crisis en la región. Pero los restaurantes no son los únicos afectados.
Aarón Muñiz Sandoval, director de Comercio del Ayuntamiento, dice que los cinco hoteles que hay en el municipio estaban llenos, pero después del 3 de enero empezaron a vaciarse.
"Las constructoras trajeron ingenieros y técnicos de fuera y en algún lugar tenían que dormir y comer", cuenta a BBC Mundo.
"Cuando se canceló la obra muchos se fueron, y con ellos una gran derrama económica".
Letrero de Ford en Villa de ReyesDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionFord ya no va a llegar. Y otros ya se están yendo.
Uno de estos negocios es el Hotel Diana, ubicado frente a la carretera que comunica con el centro de Villa de Reyes.
El día que BBC Mundo recorrió la zona, 11 de enero, estaba cerrado. Pero una semana antes la mayoría de sus habitaciones estaban ocupadas.
Es una parte del problema. La que más duele en el pueblo es la desesperanza por los empleos perdidos.
"Un acuerdo con el gobierno es que la mayoría de los trabajadores de la planta fueran de aquí, del municipio", dice Muñiz Sandoval.
"Pero ahora la gente está un poco triste. Cuántos trabajos que se fueron".
De acuerdo con el Ayuntamiento de Villa de Reyes, la armadora de Ford crearía 2.800 empleos directos y 2.500 indirectos.

"No se acaba el mundo"

La vida, sin embargo, sigue. El municipio está en paz, asegura a BBC Mundo el alcalde de Villa de Reyes, Gabriel Solís Ávalos.
Hay tranquilidad porque en la decisión de Ford -"que respetamos", insiste- no tuvo nada que ver el gobierno.
Derechos de autor de la imagenALBERTO NÁJAR/BBC MUNDO
Image caption"No se acaba el mundo", dice el alcalde de Villa de Reyes,Gabriel Solís.
De hecho el Cabildo autorizó condonar el 60% de los impuestos locales durante 10 años, y ofreció además facilidades para agilizar todos los trámites necesarios.
La cancelación de su planta es un golpe fuerte para el municipio. Pero no definitivo.
"Antes que ellos llegaron Caterpillar, L'Oreal, General Motors. Y tenemos BMW, una empresa de otras tallas", apunta el alcalde.
"Si Ford se va son decisiones de ellos, pero a Villa de Reyes no se les cierran las puertas ni se acaba el mundo", agrega.
Terreno de la planta de Ford en Villa de ReyesDerechos de autor de la imagenAP
Image captionSegún las autoridades, ya hay empresas chinas interesadas en ocupar el terreno abandonado por Ford.
El presidente de Coparmex en San Luis Potosí también cree que el impacto puede regularse.
"El anuncio de BMW de que no se va y por el contrario va a invertir más nos ayuda mucho", explica Jaime Chalita.
Además, tuvieron noticias de que hay inversionistas interesados en quedarse con el terreno que dejó Ford.
"Los vacíos se llenan, hay empresarios chinos interesados por llenar el hueco", explica.
La planta abandonada de Ford en Villa de Reyes, México.Derechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionEn Villa de Reyes confían en que el terreno no quede abandonado por mucho tiempo.
La información no se ha hecho pública, pero en Villa de Reyes ya se corrió la voz.
"Ayer vinieron unos ingenieros chinos o japoneses, caminaron por el terreno y tomaron medidas y apuntes", cuenta Ramón, uno de los vigilantes de la construcción de Ford.
"Nos dijeron que se van a quedar con él. Ojalá, nos hace falta", dice.
Y su esperanza es la de toda Villa de Reyes, San Luis Potosí y México.

"No esperaba nunca pasar por esto, pero me tocó": las difíciles decisiones de las venezolanas que se convierten en prostitutas en Colombia *La Granada*

MaríaLas puertas de los bares están abiertas de par en par, la música que sale desde el interior envuelve como el calor a las muchachas que están sentadas en sillas plásticas en la acera esperando clientes, alguna de ellas con un bebé en brazos.
Es temprano en la zona de tolerancia de Saravena (en el departamento colombiano de Arauca), todavía no llegan los clientes y es un buen momento para conversar con Paola*.
Tiene 22 años y llegó hace seis meses (prefiere no decir desde qué parte de Venezuela: su familia, sus amigos y sus vecinos no saben que está trabajando en esto), donde era cajera de un almacén, me cuenta.
La galopante inflación venezolana, que el Fondo Monetario Internacional calcula en 500% para 2016, fue un factor que la llevó a tomar esta decisión.
"Ya todo se me complicó, una amiga que está acá fue la que me comentó, me dijo cómo era todo", me cuenta. "Yo lo vi no tan fácil, pero qué más, hice la prueba y pues acá estoy".
"Si a uno le sale una amanecida -que es irse con un cliente en la noche y llegar al día siguiente- lo más que le pueden dar a uno es 200.000 pesos colombianos (US$66). Y ya, ya me hice el sueldo mínimo de Venezuela", me explica Paola.
En realidad esa suma equivale a algo más de cinco salarios mínimos venezolanos, al cambio no oficial (todas las cifras de esta nota corresponden a valores de diciembre de 2016).
en un mes puede ganar 1.200.000 pesos, más de 30 salarios mínimos de su país.

200 mujeres

Hasta hace algo menos de un año la mayoría de las trabajadoras sexuales de este lugar eran colombianas (la prostitución no es ilegal en este país), pero desde entonces en los ocho bares de la zona apenas quedan tres o cuatro mujeres locales, dicen quienes trabajan aquí.
La enorme mayoría, unas 200 (según las mujeres que están en este bar), son venezolanas que cruzaron a Colombia con el objetivo de mejorar sus ingresos y compensar la pérdida de poder adquisitivo que sufrieron en su país: 200 mujeres en tan sólo unas pocas cuadras de un solo municipio fronterizo en el que viven menos de 50.000 personas, repartidas entre el casco urbano y una extensa zona rural dedicada a la agricultura y la ganadería.
Billetes de bolívares en Venezuela.Derechos de autor de la imagenGEORGE CASTELLANOS/ AFP
Image captionLa devaluación del bolívar y la inflación de Venezuela hacen atractivo el ingreso que pueden conseguir las mujeres en Colombia.
A toda Colombia, en el último año llegaron aproximadamente unas 6.500 mujeres venezolanas para dedicarse a la prostitución, según me dice Fidelia Suárez, coordinadora nacional de la Asociación de Mujeres Buscando Libertad (ASMUBULI), una organización dedicada a la defensa de los derechos humanos y laborales de las trabajadoras sexuales.
Suárez estima que antes había unas 1.200 venezolanas viviendo del trabajo sexual en el país.
Su asociación se encarga de brindar apoyo a las mujeres que se acercan a ella. En general en los casos de las migrantes las envían a ACNUR (la agencia de Naciones Unidas para los refugiados).

"Mami vente, apúrate"

Todos los lunes, o casi todos, Paola envía dinero a su madre en Venezuela. Ella se quedó a cargo de su hija de cuatro años. Paola no quiso traerla y tener que dejarla al cuidado de desconocidos cuando fuera a trabajar.
Es difícil, murmura con cara triste, tenerla lejos. Para la niña también lo es: "(Le afecta) mucho, mucho. Siempre me dice: 'Mami vente, apúrate'. Me dice: 'Deja el trabajo y vente'".
A su familia le dijo que trabaja de mesera.
Dibujo en la pared de un bar donde trabajan venezolanas.Derechos de autor de la imagenNATALIO COSOY/ BBC MUNDO
Image captionEn unos pocos bares de Saravena trabajan unas 200 mujeres venezolanas.
"Yo sí sabía que venía a esto, pero no sabía que era así tan complicado. No me puedo quejar, hay personas que son bien, hombres que son muy caballerosos, que a pesar de que una está acá no te juzgan, no te maltratan. Hay veces que no terminas haciendo nada. Pero hay otros que son lo peor, pues".

"Mi primera vez fue fatal"

En el bar en el que converso con Paola también trabaja María*.
Tiene 19 años, o dice tenerlos. Llegó a Saravena antes que Paola y recorrió otras zonas fronterizas antes de decidir que este pueblo le resultaba mejor: desde aquí es más fácil pasar a Venezuela, sólo hay que cruzar el río Arauca por Puerto Contreras, a media hora de carro sin atravesar ningún puesto migratorio.
Dice que dejó su país, como la mayoría de las mujeres que están aquí, para ayudar a su familia. No tiene hijos como Paola, pero le envía dinero a su madre.
Es la única que sabe lo que ella hace en Colombia, me dice: "En un momento le dolió, pero ya no se mete en eso".
Una embarcación llega a la costa colombiana desde Venezuela.Derechos de autor de la imagenNATALIO COSOY/ BBC MUNDO
Image captionEn esta zona no hay control fronterizo del lado colombiano.
María llegó aquí sin mucha claridad sobre lo que tendría que hacer.
"No me imaginaba nada porque no sabía muy bien".
"Mi primera vez fue fatal, fue horrible. Me dolió mucho porque nunca había hecho eso".
Estuvo tres días sin trabajar.
"Hacer esto no es nada fácil", advierte María. "A lo mejor todo el mundo dice que uno se gana la plata fácil, pero no... Que uno tenga que venir a acostarse con personas mayores, a veces vienen borrachos".

"Plaza dañada"

Hay clientes que le quieren pagar menos de lo que cobra: 25.000 (US$8) en vez de 40.000 (US$13).
Otras mujeres venezolanas sí aceptan la cifra más baja.
Eso, de hecho, causó enojo entre las trabajadoras sexuales colombianas de Saravena, cuando todavía había muchas colombianas aquí.
Personas en el puente Simón Bolívar, el más activo de los pasos fronterizos entre Colombia y Venezuela.Derechos de autor de la imagenGEORGE CASTELLANOS/ AFP
Image captionLa frontera se ha vuelto un termómetro de la crisis en Venezuela: por ella pasa el contrabando, personas en busca de productos, y para el gobierno venezolano es en parte causa de lo que ocurre en su país.
"Las que eran más avispadas, más pendientes, pedían 25.000 (US$8)", cuenta María, "entonces las colombianas empezaron a decir que la plaza se estaba dañando porque había muchas venezolanas, que ellas ya no podían cobrar lo que cobraban habitualmente".
En algunas partes de Colombia las mujeres cobran 50.000 por un servicio, mientras que aquí la media ahora es 30.000.

¿Regresar o quedarse?

Algunas de las mujeres que llegan desde Venezuela se quedan en Colombia; muchas regresan porque allí está su familia; otras pasan unos meses de este lado de la frontera, juntan dinero y vuelven, desandando el camino cuando quieren volver a juntar plata.
Paola quiere regresar a Venezuela.
"Es por mi hija, por mi mamá, por mi familia (que quiere regresar). Y porque obvio ya estoy cansada de esto. ¡Uy, qué pereza aguantarse uno de estos hombres acá! No, ya".
Pero reflexiona unos instantes, como haciendo cuentas, y agrega: "Obvio, no puedo decir que no voy a volver porque no sé. Si me sale algo mejor, pues no vuelvo".
¿Valió la pena la decisión de mudarse a Colombia y prostituirse entonces?
"Más o menos; sí, un poco".
Al revés que Paola, María insiste en que quiere quedarse en Colombia.
También quiere cambiar de trabajo: "Ya hace un año estoy tratando de salir de esto".
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* No son los nombres reales de las mujeres, que pidieron reservar su identidad porque en Venezuela no saben de su trabajo en Colombia.

Qué hacer tras aumento de mamas *La Granada*

Qué hacer tras aumento de mamasEl aumento de mamas con implantes es la cirugía plástica más demandada por las mujeres en todo el mundo. El resultado de esta operación no solo depende de las manos del cirujano, sino también de la reacción de nuestro cuerpo y del cuidado que nosotras mismas tengamos antes y, más aún, después de la intervención. Es por eso que hoy vamos a resaltar los más importantes tips posquirúrgicos para obtener los mejores resultados:
1. Descansa. Probablemente te sientas con fatiga y dolor en los senos los primeros días después de la cirugía.
2. Pide ayuda. Luego de la cirugía estarás limitada para casi toda actividad física, hasta peinarte y bañarte, así que lo mejor es que haya alguien, un familiar o amigo, que cuide de ti los primeros días.
3. Masajes. No es necesario darse masajes (“para que no se encapsulen”), de hecho, está formalmente contraindicado con algunos implantes.
4. Sostén. Por más incómodo que parezca, evita quitarte el sostén posquirúrgico al menos durante los primeros 30 días.
5. Boca arriba. Dormir boca arriba e inclinada (semi sentada) es lo ideal. Puedes colocar varias almohadas para encontrar la mejor posición.
6. Evita el sol. El sol es uno de los enemigos de una piel sensible, por eso debes evitar el contacto con este.
7. Cero cicatriz. Una gran preocupación es cómo quedará la cicatriz de esta operación, por eso recomendamos el uso de productos que eviten que esta marca se quede con nosotros.
8. Higiene. Cuidado con el contacto en los primeros días. A la hora de limpiar las heridas, trata de usar utensilios esterilizados y que tus manos estén bien limpias y libres de gérmenes.
9. Líquidos. La hidratación es sumamente importante en la recuperación de cualquier cirugía, por eso no podemos dejarla fuera en nuestros tips. Toma la mayor cantidad de agua posible, esto ayudará con la inflamación y a su vez con la recuperación de la piel y la cicatrización.
10. Ver y no tocar. Muchas veces estamos de curiosas y queremos explorar con las manos nuestra nueva “adquisición”, es más, hay quienes se tratan de quitar los puntos. Esto está prohibido, lo recomendable es que no toquemos directamente la herida en lo absoluto.
Esperamos que estos tips ayuden a una mejor recuperación y a los mejores resultados, claro está, siempre escuchando las indicaciones y consejos de nuestro cirujano.