miércoles, 30 de octubre de 2019

Serie mundial

Cuando se pensaba que el haber ganado 107 partidos en la temporada regular y ser el equipo más poderoso en su campo, el Minute Maid Park, le iba a dar a los Houston Astros una gran ventaja al jugar todos los Playoffs de locales, la realidad ha mostrado todo lo contrario.
Sus dos triunfos en el Yankee Stadium ante los Bombarderos del Bronx le permitieron ganar la Serie de Campeonato y los tres triunfos seguidos que consiguieron en el National Park de Washington ante los Nationals, los sacaron del abismo tras haber perdido los dos primeros de la Serie Mundial en su campo.
Y de estar camino de la eliminación, a ponerse a solo otra victoria de alcanzar su segundo título en el Clásico de Otoño de Grandes Ligas en tres años. Pero ahora más que nunca, cuando llega el sexto partido y los Astros tienen ventaja de 3-2 en la serie al mejor de siete, Houston necesita hacer valer el factor campo.
Es la tercera vez en la historia del Clásico de Otoño que el equipo visitante ha ganado los primeros cinco partidos.“No creo que haya realmente una frase o motivo que explique por qué ha pasado esto”, comentó el mánager de los Astros AJ Hinch, que ya tiene su nombre entre la élite de las Grandes Ligas por el trabajo que ha realizado al frente del equipo de Houston.
Los jugadores de los Astros también están convencidos que no hay que buscar explicaciones a lo sucedido sino aprovechar al máximo la primera gran oportunidad que tienen de cara a alzarse con el título de la Serie Mundial.
Los Nationals superaron a los Astros por 17-7 en forma combinada durante los primeros dos duelos en el Minute Maid Park, la semana pasada. Tras el viaje, Houston revirtió la situación en Washington, donde superó a los Nats por un apabullante 19-3 total.
Si se mantiene la inercia de que el equipo visitante es el que mejor hace las cosas en el diamante, entonces los Nats tendrán el turno de volver a tener la ventaja. La última vez que el visitante había ganado los primeros cinco encuentros de la Serie Mundial se remonta a 1996. En aquel entonces, los Braves superaron a los Yankees por 16-1 de forma combinada tras los primeros dos duelos en el Yankee Stadium.Pero luego perdieron los tres compromisos siguientes en el Atlanta-Fulton County Stadium. El sexto juego fue la excepción, y los Yanks se coronaron en el Bronx, que puede ser la historia que se repita en el Minute Maid Park.
También hubo antes otro caso, en 1906, durante la llamada Serie de la Ciudad de los Vientos. En aquel entonces, se disputaron juegos alternados cada día en un parque distinto. Los White Sox ganaron el primero, tercero y quinto encuentro en West Side Grounds, y los Cubs se llevaron el segundo y el cuarto en el South Side Park.
Finalmente, los White Sox dieron a sus seguidores algo que celebrar en el sexto compromiso, cuando tomaron una ventaja de seis carreras y se impusieron por 8-3.
Houston tenía una marca de 60-21 en el Minute Maid esta temporada, la mejor para un local en las mayores desde los Yankees de 1998. Mientras que las 50 victorias de Washington en casa empataron la tercera mejor marca en la Liga Nacional.
Nationals ganaron los dos primeros juegos de la serie en Houston (Foto: EFE)
Nationals ganaron los dos primeros juegos de la serie en Houston (Foto: EFE)
Las estadísticas oficiales muestran que 18 de los 30 equipos tuvieron marcas positivas como locales en la temporada regular. En general, los clubes lograron una marca de 1.286-1.143 como locales, para un promedio ganador de .529. En lo que va de los Playoffs, hasta las Series de Campeonato, los locales consiguieron una marca ganadora de 17-13.
Pero en la Serie Mundial, desde el año pasado, el lema ha sido carta blanca con los equipos visitantes, cuando los Red Sox de ganaron el cuarto y quinto juego en el Dodger Stadium. Así, los visitantes han hilado siete victorias consecutivas en el Clásico de Octubre, algo que jamás había ocurrido.
Sin embargo, los peloteros de ambos equipos no creen demasiado en que se dé una tendencia especial esta temporada, simplemente se trata de lo que puede suceder dentro del deporte del béisbol, donde hasta que no se haya completado el último out de partido, todo es posible.
Washington y Houston lucieron totalmente distintos tras mudarse de parque. Los Astros dejaron sin moverse a 20 corredores en los senderos como locales. Se fueron de 17-3 con peloteros en posición de anotar. Pero los mismos protagonistas de los Astros y en las mismas circunstancias, batearon de 21-7 en Washington.
Los Astros van por su segundo cetro de las Mayores (Foto: EFE)
Los Astros van por su segundo cetro de las Mayores (Foto: EFE)
“La confianza nunca nos abandonó”, destacó el segunda base venezolano José Altuve. “Sabíamos que podíamos hacerlo mucho mejor que en los primeros partidos y al final como se vio, era sólo cuestión de tiempo. Uno podía sentir que venía esto, personalmente siempre lo sentí”.
Tras conectar de 21-7 con corredores en posición de anotar como visitantes, los Nationals se fueron de 21-1 en casa, algo que no podrán repetir en el sexto juego, si quieren seguir con vida y dejar la decisión final de conocer al campeón para el Juego 7.
A las 18:07 horas tiempo del centro de México, el Minute Maid Park de Houston, Texas albergará el sexto juego de la MLB Serie Mundial 2019, cuando los Houston Astros reciban a Washington Nationals con la encomienda de obtener el triunfo que se traduzca en su segundo título en Las Mayores.

Alberto Fernández gana las elecciones en Argentina: los 5 desafíos económicos que enfrenta el presidente electo

A Alberto Fernández la fiesta le duró poco.
Apenas horas después de haber sido electo el próximo presidente de Argentina, el líder de la alianza peronista Frente de Todos, que tendrá como vice a la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner, se reunió con el actual jefe de Estado, Mauricio Macri, a quien derrotó el domingo.
El encuentro —el primero entre un presidente saliente y uno electo en la historia reciente de Argentina— marcó el comienzo de un proceso de transición que será, a todas luces, muy complicado.
Aunque la crisis económica que vive Argentina no ha llegado a los niveles de 2001 —la peor debacle de su historia—, muchos creen que una transición ordenada será clave para justamente evitar esa eventualidad. acuerdos es también lograr que Macri pueda concluir su mandato y traspasar el poder a Fernández el 10 de diciembre, como prevé la Constitución.La historia muestra que no será algo sencillo: desde que surgió el peronismo, ningún presidente de otra fuerza, elegido democráticamente, ha logrado concluir su mandato.
Pero más allá de que se logre una transición ordenada, lo cierto es que al próximo presidente le aguardan desafíos de muy difícil resolución.
En BBC Mundo te contamos cuáles son los cinco principales retos económicos que deberá enfrentar Fernández cuando asuma.

. La inflación (y la pobreza)

Macri dejará el poder con una inflación de casi el 60%, el doble de lo que era cuando sucedió a Fernández de Kirchner en diciembre de 2015.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), solo dos países tienen una tasa más alta que la de Argentina: Venezuela y Zimbabue.
El alza de precios ha tenido un impacto directo sobre la pobreza, que aumentó en un 10% desde 2017, alcanzando a un tercio de la población argentina.
Durante su campaña, Alberto Fernández dijo que buscará cerrar acuerdos con todos los sectores productivos —las empresas, los trabajadores y los sindicatos— para intentar contener el fuerte aumento de la inflación, que afecta más a quienes menos tienen.

2. El dólar (y las reservas)

Sin embargo, para contener la inflación, el equipo económico que asuma en diciembre tendrá que idear una estrategia para lograr frenar la escalada del dólar, la moneda de reserva de los argentinos y la principal referencia de la economía.
Es que el principal motor detrás de la inflación es justamente la moneda estadounidense.
Cuando aumenta, aumentan todos los precios.
Y el dólar no ha hecho más que subir a pasos agigantados en los últimos años. Desde que asumió Macri hasta ahora, casi ha quintuplicado su valor.
DólaresDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionFrenar el alza del dólar, una prioridad para el nuevo gobierno argentino.
Para frenar el alza, el gobierno saliente decretó una restricción muy fuerte sobre el acceso a divisas.
A poco de que se conocieron los resultados electorales, el Banco Central anunció que los argentinos solo podrán acceder a US$200 por mes.
La medida, popularmente conocida como un "cepo cambiario", logró contener el avance de la moneda estadounidense, que en los diez días previos a las elecciones había aumentado un 12%.
La tasa oficial del dólar incluso se retrajo un poco el lunes, después de los comicios.
Las restricciones también lograron solucionar —al menos temporalmente— otro problema: la salida de reservas internacionales del Banco Central.
Este año el organismo dilapidó unos US$30.000 millones (cerca del 40% de sus depósitos en dólares) para tratar de frenar la devaluación del peso.
Sin embargo, ahora Fernández tendrá un nuevo desafío: qué hacer a fin de año, cuando terminen las restricciones actuales.
El presidente electo ha dejado en claro que no es partidario de este tipo de medidas.
"El cepo es como ponerle una traba a una puerta giratoria... evita la salida de dólares pero también la entrada", señaló en julio pasado.
Mauricio MacriDerechos de autor de la imagen
Image captionMauricio Macri criticó el "cepo" impuesto por su antecesora, pero debió imponer uno propio ante la enorme fuga de capitales.
El propio Macri sabe por experiencia propia que el cepo tiene otros costos. De hecho, él también fue muy crítico del "cepo" que había implementado su antecesora a partir de 2011.
Pero cuando levantó las restricciones, a días de asumir, cumpliendo con una de sus principales promesas electorales, el peso se devaluó cerca del 40%.
Esto se debió a que el precio oficial del dólar se emparejó con el precio del dólar "blue" (como se conoce en Argentina al mercado informal), que era 40% superior.
Esto mismo podría ocurrirle a Fernández si levanta el "cepo" de Macri.

3. La deuda (y el FMI)

La cotización de dólar también será un dolor de cabeza para Fernández por otro motivo: la deuda externa.
Con cada devaluación del peso, a Argentina se le hace más cuesta arriba honrar sus compromisos con sus acreedores.
Dado que la economía argentina necesita más dólares de los que genera —un fenómeno que los economistas llaman "restricción externa"— Macri, como muchos de sus antecesores, optó por endeudarse.
Cuando empezaron los problemas económicos, en 2018, acordó con el FMI el mayor préstamo en la historia de ese organismo: US$57.000 millones.
Christine Lagarde y Mauricio Macri en 2018Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl gobierno argentino acordó el mayor préstamo en la historia del FMI con la entonces directora del organismo, Christine Lagarde.
Por ello, la deuda pública argentina trepó del 53% del Producto Interno Bruto (PIB), en 2015, al 81% del PIB hoy.
Será una pesada mochila que deberá cargar Fernández, quien ha prometido que buscará evitar un nuevo impago de la deuda —o default— como el que protagonizó Argentina en enero de 2002.

4. La recesión (y el desempleo)

El desafío será aún más grande porque el país atraviesa una profunda recesión, en la que lleva más de un año.
El FMI estima que Argentina terminará 2019 con un crecimiento negativo del -3,1%.
Tampoco tendrá mucha ayuda: en septiembre pasado, el organismo multilateral suspendió los pagos a Argentina del préstamo acordado hasta poder negociar con el presidente electo.
Las restricciones que seguramente exigirá "el Fondo" para desembolsar los cerca de US$13.000 millones que faltan transferir, y para renegociar su pago, podrían limitar los planes de Fernández para recuperar el crecimiento económico.
Durante su campaña, el presidente electo señaló que buscaría ayudar a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) a salir adelante.
El Centro de Economía política Argentina (CEPA) estima que desde que asumió Macri, cerraron más de 21.500 Pymes en todo el país.
Un negocio que cierra en Trelew, ArgentinaDerechos de autor de la imagen
Image captionMiles de negocios cerraron durante los últimos cuatro años en Argentina.
Eso tuvo un impacto directo sobre el desempleo, ya que estas empresas generan el 70% de los puestos de trabajo.
Por ello, otro de los desafíos de Fernández será evitar que el desempleo aumente por encima del 10%, la cifra que alcanza hoy.
Uno de sus referentes económicos, Matías Kulfas, señaló que el objetivo será "generar más empleo privado y registrado", dado que en la actualidad casi la mitad de los trabajadores se desempeñan en sectores informales de la economía.

5. El "insostenible" gasto social

La creación de empleo privado y registrado también será clave para resolver lo que quizás es el desafío económico más grande que tiene hoy Argentina, junto con la "restricción externa": su excesivo gasto social.
de trabajadores del sector privado, que con sus impuestos financian un enorme aparato estatal que sostiene económicamente a unos 19 millones de argentinos (un poco menos de la mitad de la población).
Hoy el gasto social representa el 75% del presupuesto, una cifra que muchos en el país consideran insostenible.
Irónicamente, uno de los problemas más grandes los creó el propio kirchnerismo, que duplicó la cantidad de jubilaciones, el mayor gasto social.
Entre 2003 y 2015 se incorporó a unos tres millones de jubilados que no habían hecho aportes durante su vida laboral (en muchos casos por haber trabajado de forma informal o ser amas de casa).
Una mujer mayor vota durante las eleccionesDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionArgentina tiene una cobertura jubilatoria del 97%, la más alta de América Latina, pero el costo para el Estado es enorme.
El kirchnerismo también sumó a un millón de nuevos empleados públicos (un tercio del total).
Sin embargo, lejos de sus promesas de recortar estos gastos, Macri los aumentó.
Ahora le tocará a Fernández heredar estos problemas, arrastrados desde el gobierno de su vicepresidenta.

Piñera anuncia que Chile no acogerá la reunión de la APEC ni la Conferencia de Cambio Climático COP-25

El presidente Sebastián Piñera anunció este miércoles que Chile no será sede de la reunión de la APEC ni de la COP-25 debido a la crisis social y política por la que atraviesa el país.
"Esta es una decisión muy difícil, una decisión que nos causa mucho dolor, porque entendemos perfectamente la importancia de la APEC y de la COP-25 para Chile y para el mundo", dijo Piñera en una breve declaración en uno de los patios del palacio de gobierno.
"Sentimos y lamentamos profundamente los problemas e inconvenientes que los problemas de esta decisión significará para ambas cumbres", agregó.
El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) se iba a celebrar en Chile entre el 11 y el 17 de noviembre. Por su parte, la XXV Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU (COP-25) estaba prevista del 2 al 13 de diciembre.A pesar de la decisión de no ser sede de ambas cumbres, Piñera ratificó el compromiso de Chile con la APEC y la COP.
"La participación de Chile en APEC es un poderoso instrumento para crear más y mejores empleos para nuestros compatriotas, para generar más y mejores oportunidades para nuestras empresas y muy especialmente la micro, pequeña y mediana empresa y para crear condiciones de una vida de mejor calidad para todos los chilenos", dijo.
"También quiero ratificar nuestro total compromiso con la COP y con su voluntad de luchar y enfrentar el cambio climático y el calentamiento global. Chile en esta materia ha tenido un claro, firme y reconocido liderazgo", agregó el presidente.

"Abusados por el sistema"

Piñera renunció a organizar ambas cumbres mientras su gobierno busca devolver al país la calma que se rompió el 18 de octubre, cuando comenzaron las protestas por un aumento en el precio del metro de Santiago.
Lo que comenzó como un descontento puntual por algo sucedido en la capital, creció hasta convertirse en una oleada de manifestaciones antisistema a lo largo de todo el país.Muchos chilenos dicen sentirse "abusados" por un modelo económico que no cumple con los estándares de una sociedad "justa".Las protestas llevaron a Piñera a tomaruna serie de medidas sociales ycambiar parte de su gabinete.
El presidente llegó a retirar a los militares de las calles, tras levantar el polémico toque de queda que había impuesto.Durante su discurso de este miércoles, el mandatario dijo que sus prioridades eran tres. La primera "restablecer plenamente el orden público, la seguridad ciudadana y la paz social".
La segunda, continuó, era "impulsar con toda la fuerza y la urgencia que se requiere la nueva agenda social para responder a las principales demandas de nuestros ciudadanos".
Y, por último, "impulsar un amplio y profundo proceso de diálogo para escuchar a nuestros compatriotas".

Imagen internacional

Estaba previsto que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, concurriera a la APEC y que la joven activista Greta Thunberg hiciera lo propio para la COP-25, para la cual se esperaba la llegada de 25.000 delegados.
Algunos analistas temen que el anuncio de Piñera de este miércoles sea un golpe a la imagen del país a nivel internacional.
Es que ser sede de la APEC y la COP era una oportunidad para Chile de tomar protagonismo global en dos temas de relevancia como son la economía y el medio ambiente.