jueves, 22 de diciembre de 2016

El misterioso río de hierro líquido que se esconde en el centro de la Tierra y que acaba de ser descubierto *La Granada*

Ilustración del estudioLos científicos lo describen como una especie de "corriente en chorro" que fluye hacia el oeste y está bajo Alaska y Siberia.
Se trata de un río de hierro líquido que se esconde en el núcleo externo de la Tierra y, tal y como fue anunciado en la conferencia anual de la Unión Geofísica de EE.UU. en San Francisco, California, influye y altera el comportamiento del campo magnético de nuestro planeta.
"Esta corriente se mueve unos 50km al año", le dijo a la BBC Chris Finlay, del Instituto Nacional del Espacio de la Universidad Técnica de Dinamarca.
"Quizás no suene a mucho en la superficie de la Tierra, pero hay que recordar que se trata de un metal líquido muy denso y requiere de grandes cantidades de energía para moverse, así que este es probablemente el movimiento más rápido que tengamos dentro de la Tierra sólida", agregó.
Ilustración del campo magnético de la TierraImage copyrightESA
Image captionLa mayor parte del campo magnético de la Tierra se genera por convección de hierro fundido en el núcleo exterior. El campo nos protege de la radiación espacial
Esta masa de metal se deduce a partir de las mediciones hechas por tres satélites europeos Swarm que están mapeando el campo magnético de la Tierra a fin de entender su funcionamiento.
La mayoría de personas pueden estar familiarizadas con la corriente atmosférica, ese cinturón de aire que fluye rápidamente a grandes altitudes y que los aviones aprovechan para llegar más rápido a su destino.
Chris Finlay compara esta corriente con lo que ocurre en el centro de la tierra, pero en vez de aire es metal y se mueve a 3.000km bajo nuestros pies.

Hace cientos de millones de años

Expertos estiman que el chorro es de unos 420 km de ancho y rodea la mitad de la circunferencia del planeta.
Su comportamiento es crítico -según los científicos- para la generación y mantenimiento del campo magnético global.
Ilustración satélites SwarmImage copyrightESA
Image captionLos satélites Swarm fueron lanzados en 2013 para estudiar el campo magnético de la Tierra
"Es muy probable que este chorro haya estado ahí durante cientos de millones de años", comentó Phil Livermore, de la Universidad de Leeds, Reino Unido, y jefe del estudio.
Para los especialistas, esta masa líquida probablemente se alinea en la frontera de dos regiones diferentes del núcleo de la Tierra.
Estos límites se conocen como "cilindro tangente", porque imaginan que es un tubo que rodea el núcleo interno sólido que hay funcionando a lo largo del eje de la rotación de la Tierra.
"Por supuesto, se necesita una fuerza para mover el fluido hacia el cilindro tangente", dijo el profesor Rainer Hollerbach, también de Leeds y coautor del artículo.
"Esto podría ser proporcionado por la flotabilidad, o quizás producirse a partir de los cambios en el campo magnético dentro del núcleo."
Aunque el equipo cree que entiende qué tan ancha y larga es esta corriente, la profundidad a la que desciende es incierta.

Graves heridas tras ser acuchillada en su casa dejarán a la doble campeona de Wimbledon Petra Kvitova seis meses sin jugar *La Granada*

Petra KvitovaLa tenista checa Petra Kvitova no podrá volver a jugar por lo menos durante seis meses mientras se recupera de las graves heridas que sufrió cuando fue atacada con un cuchillo en su casa el pasado martes.
La dos veces campeona de Wimbledon y medallista de bronce en las pasadas Olimpiadas de Río 2016 fue intervenida quirúrgicamente para reparar los tendones y nervios afectados de su mano izquierda, que es con la que juega, y ahora tendrá que someterse a un largo proceso de rehabilitación.
En el mejor de los escenarios, según los doctores, es que podrá regresar a practicar en unos seis meses.
El edificio en el que ocurrió el ataque.Image copyrightAP
Image captionEl edificio en el que ocurrió el ataque en Prostejov, localidad ubicada en el este de la República Checa.
El cirujano Radek Kebrle informó que la operación salió "muy bien, sin complicaciones", pero que la actual número 11 del mundo tendrá que esperar por lo menos tres meses para poder agarrar la raqueta.
"Es muy temprano para especificar con precisión cuándo podrá volver a competir, pero Petra está dispuesta a hacer todo lo que pueda para regresar al más alto nivel", aseguró en un comunicado el representante de la tenista checa.
"Petra está contenta en como fue la operación y está en un buen espíritu".
Petra KvitovaImage copyrightREUTERS
Image captionKvitova ha ganado 19 títulos durante su carrera profesional, incluyendo sus dos victorias en Wimbledon.
Kvitova sufrió las heridas en su mano al defenderse cuando un intruso la atacó en su departamento en la localidad de Prostejov, en el este de la República Checa.
Tras el incidente, la jugadora expresó que fue una experiencia aterradora, pero que era "afortunada de estar con vida".

El recuerdo de Mónica Seles

Lo que le pasó a Kvitova trajo a la memoria la imagen de Mónica Seles, quien fue acuchillada durante un partido en Hamburgo en 1993.
Mónica SelesImage copyrightPA
Image captionSeles era la número uno del mundo cuando fue atacada el 30 de abril de 1993.
La entonces tenista yugoslava (de origen serbio y nacionalizada estadounidense en 1994) tenía 19 años cuando fue atacada por la espalda por un fanático admirador de la alemana Steffi Graff, a quien Seles había logrado destronar de la cima del tenis.
La exnúmero uno del mundo tuvo la fortuna que la incisión de unos tres centímetros no afectó tocó ninguno de sus órganos y que el cuchillo no tocó su columna vertebral.
Mónica SelesImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionSeles se convirtió en la campeona más joven de Roland Garros en 1990 a la edad de 16 años y seis meses.
Seles se pudo recuperar físicamente al cabo de unos meses, pero tuvo que esperar más de dos años para superar el trauma que generó la agresión y regresar a las canchas.
Nunca pudo volver a ser la misma tenista, aunque logró sumar el Abierto de Australia de 1996 a los ocho títulos de Grand Slam que había acumulado hasta el momento del ataque.

Lo que quedó del mercado de San Pablito, Tultepec, tras la tragedia en el corazón de la pirotecnia en México *La Granada*

Las investigaciones sobre la causa de la explosión tardarán varios días. Juan Ruiz tenía unos minutos en el mercado de pirotecnia de San Pablito cuando se acordó que dejó la billetera en su auto.
Caminó al estacionamiento, pero entonces escuchó una explosión. "Y luego otra, otra, fueron varias juntas", le cuenta a BBC Mundo.
Ruiz se salvó así de las seis explosiones que el martes arrasaron el mercado de pirotecnia de Tutltepec, a las afueras de Ciudad de México. Murieron 33 personas.
"La gente salía corriendo, gritaba, había mucho humo. Una señora y su niño se tropezaron y les pasaron encima", recuerda Ruiz.
"Me tocó ver gente con la ropa quemada, la cara y los brazos rojos y con mucha sangre. No supe qué hacer, me salí con ellos".
Juan Ruiz ahora regresa al mercado para saber qué pasó con su auto, pero no lo encontró entre los que se calcinaron.
Tal vez fue removido por las grúas de la policía, o quizá alguien se lo llevó, quien sabe. "Lo importante es que la libré", dice.
La familia de José Juan Hernández vende juegos pirotécnicos desde hace 30 años y lo perdió todo en la explosión del pasado martes.Image copyrightALBERTO NAJAR
Image captionLa familia de José Juan Hernández vende juegos pirotécnicos desde hace 30 años y lo perdió todo en la explosión del pasado martes.
Todavía se desconocen las causas de lo ocurrido.
Además de los muertos y heridos, hay más de 10 desaparecidos.
Entre ellos Sergio Hernández. "Ya lo buscamos en los hospitales, en la morgue pero no hay ninguna persona con los rasgos que dimos", dice su hermano.
"Estamos en espera que terminen el peritaje. Todavía siguen buscando más cuerpos. Esperemos que no esté allí", y regresa la mirada a los restos del mercado.
A unos 100 metros de la malla de alambre, un par de soldados con perros adiestrados para localizar personas recorren los escombros.
Las impresionantes imágenes durante y después del incendio en el mercado en México

Toneladas de explosivos

Tultepec es un municipio conurbado a Ciudad de México. Se encuentra a unos 48 kilómetros del centro de la capital.
Hay algunos cultivos, comercios y fábricas, pero la mayoría de sus habitantes se dedican a la pirotecnia.
En Tultepec se fabrica el 80% de los fuegos artificiales que de forma legal se venden en todo el país.
El ejército recorre los escombros con perros adiestrados para localizar personas.
Image captionEl ejército recorre los escombros con perros adiestrados para localizar personas.
El corazón del comercio era el mercado de San Pablito, que antes del accidente albergaba a 300 locales donde trabajaban miles de personas.
Se encuentra en un terreno de una hectárea aproximadamente. Los negocios se distribuían a lo largo de varios pasillos, uno tras otro en largas hileras.
Casi siempre estaba lleno, cuenta a BBC Mundo Tomás Méndez, vendedor de fruta en las calles.
"La gente necesita cohetes todo el año, nunca faltan las fiestas del templo o los 15 años de la niña", dice a BBC Mundo.
Camioneta calcinada
Image captionLas seis explosiones del martes arrasaron con todo el mercado de San Pablito e incluso calcinaron algunos vehículos.
Un consumo particularmente nutrido en época navideña.
Entre diciembre y los primeros días de enero San Pablito recibe compradores de una decena de estados del país.
Cuando ocurrió la explosión era un día normal de ventas en el mercado.
Algunos sobrevivientes, citados por algunos medios, dicen que ese martes en los locales había unas 300 toneladas de fuegos pirotécnicos.
Todos estallaron.

"No sabían que estaban desaparecidos"

A media mañana del miércoles 21, un día después de la tragedia, una mujer no resiste más y se desmaya. Su hermana y un sobrino alcanzan a detenerla.
A unos metros de la entrada principal del mercado llama la atención de los periodistas.
La mayoría de los habitantes del municipio de Tultepec se dedican a la pirotecnia.
Image captionLa mayoría de los habitantes del municipio de Tultepec se dedican a la pirotecnia.
En unos segundos la familia está rodeada de cámaras. Dos paramédicos rescatan a la mujer, la cargan hasta una ambulancia.
Su hermana llora. Hace 20 horas que buscan a su madre, Eva Báez Palacios, de 68 años de edad, y a uno de sus hijos, Yasmani González.
Estaban en el mercado cuando ocurrieron las explosiones, le cuenta a BBC Mundo Rubén Martínez, nieto de Eva.
Parece desesperado, incluso molesto.
Rubén Martínez. Las autoridades no sabían que su abuela está desaparecida.
Image captionLas autoridades no sabían que la abuela de Rubén Martínez está desaparecida.
Como otros familiares de las víctimas, recorrieron todos los hospitales donde se enviaron a los heridos, preguntaron en la morgue de Barrientos, donde se concentró a las personas muertas, y llamaron a los números habilitados por las autoridades para ofrecer informes.
"No nos han dicho nada, nomás que actualizaron las listas pero ella no aparece", dice.
"Dejamos muestras de sangre para la prueba del ADN, pero aquí nos dicen que ni siquiera sabían que estaban desaparecidos".
Ya tocaron las puertas oficiales. Sólo les queda preguntar entre los vecinos del mercado si alguno sabe de sus familiares.
"A lo mejor están en alguna casa, asustados", confía.
En Tultepec se fabrica el 80% de los fuegos artificiales que de forma legal se venden en todo el país.Image copyrightAFP
Image captionEn Tultepec se fabrica el 80% de los fuegos artificiales que de forma legal se venden en todo el país.

"Mi hermano es el único que no encontramos"

José Juan Hernández Cortés mira desolado por la cerca de alambre que rodea lo que queda del mercado.
"Allí", señala a un trozo de fachada blanca rodeada de trozos de metal y madera calcinados. "En ese local estaba mi hermano Sergio con mi mamá, los dos son propietarios", cuenta a BBC Mundo.
"Mi hermano es el único que no encontramos, toda mi familia ya está bien. Pero él no aparece".
La familia de José Juan vende juegos pirotécnicos desde hace 30 años en el mercado de cohetes, como se conoce en el municipio a San Pablito.
En los alrededores del mercado varios voluntarios han donado comida a los equipos de rescate.
Image captionEn los alrededores del mercado varios voluntarios han donado comida a los equipos de rescate.
Es un negocio que les ha permitido criar a dos generaciones y ahora también a varios nietos.
Pero ya no más. De los dos locales que tenían –de su hermano y su mamá- sólo queda un trozo de barda, con el techo metálico calcinado y torcido.
Desaparecieron junto con otros 289 locales del mercado, conocido como el corazón de la pirotecnia en México.

"Verlo en cenizas es terrible"

A Carmen Gutiérrez le dijeron en el módulo de información del mercado que el amigo a quien buscaba había muerto.
"No puede ser, tenía la esperanza de que no hubiera venido", le habla a BBC Mundo, pero no puede seguir. Abrazada a su hermano caminan a su auto.
La escena se repite varias veces. Quienes se enteran de la muerte de un familiar o amigo quieren irse pronto de San Pablito.
Hasta el momento no se sabe lo que desencadenó las explosiones.
El fiscal general del Estado de México, Alejandro Gómez Sánchez, dice que la Procuraduría (fiscalía) General de la República (PGR) se encarga de los peritajes.
El resultado puede tardar varios días, porque aún se buscan restos humanos entre los escombros.
Algunos vecinos del mercado creen que pudo haber un descuido en alguno de los locales cercanos al estacionamiento, en la parte poniente del lugar.
Alfonso Riverón dice que la explosión
Image captionAlfonso Riverón dice que la explosión "se sintió como un golpe".
Porque allí empezaron las explosiones, le dice a BBC Mundo Alfonso Riverón, empleado de un negocio de venta de pollo asado frente al mercado.
"Escuchamos la primera explosión por allá", mientras señala al estacionamiento.
"Vimos a la gente correr y cómo iban explotando cada uno de los locales, como en efecto dominó".
"Se sintió calor y un golpe, como cuando hay una bocina muy fuerte, y mucho dolor en los oídos. Tirados en el suelo escuchamos las explosiones, los sonidos de los cohetes".
Parecía un bombardeo, dice, porque muchos de los artificios "salieron volando, caían por varios lados y quemaron pasto y unos arbolitos".
Un día después de la tragedia aún no se repone de la impresión, pero con sus compañeros obsequiaron raciones de pollo a los policías, soldados y paramédicos que trabajan en los restos del mercado.
Es un gesto mínimo de solidaridad, "ayudarnos como hermanos", le dice a BBC Mundo María Guadalupe Franco, quien reparte agua y sándwiches a policías.
Y también una forma de mitigar la tristeza. El mercado de San Pablito era un símbolo de la vida en Tultepec, dedicado hace 200 años a la pirotecnia.
"Todos los días pasábamos y lo veíamos en su esplendor. Y ahora así, devastado, en cenizas, es muy triste, terrible".